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| Página principal - Opinión. |
(VIENE DE LA PÁGINA PRINCIPAL) La actualidad del tema aborto, nos lleva a reeditar esta nota de opinión publicada en octubre de 2004. Más allá de los diversos planos de análisis encarados (social, religioso, derecho penal y político) con cierta meticulosidad, las voces no se acallan. Movimientos pro y contra vida o aborto no cesan de cruzarse acusaciones. En el medio de las discusiones por la legalización aparece el controvertido preservativo, como medio de prevención y planificación. INTRODUCCIÓN. En la actualidad, el tema aborto se encuentra muy controvertido. Entre tendencias liberales (e individualistas) y conservadoras, debe intentarse hacer imperar el sentido y el bien común, que es la vida. Pero esta afirmación conduce a una pregunta: ¿la vida de quien?. De las madres que mueren al intentar abortar, aquellas que sufren daños psicológicos por su embarazo, o las personas por nacer, que se presentan como los más indefensos. A continuación les proponemos una serie de análisis a fondo sobre las diversas cuestiones que deben considerarse para tomar una posición sobre la temática. PRIMERAS APROXIMACIONES. La vida humana comienza con la unión del espermatozoide y el óvulo, ante lo cual se afirma científicamente que se da lugar a un nuevo ser con características propias y una carga genética hereditaria. El aborto constituye la interrupción del proceso de gestación de la vida en el seno materno de una mujer. En este sentido chocan dos elementos: la libertad de la mujer y la vida de la persona por nacer. Fervientemente muchos movimientos feministas declaran que concebir un hijo debe surgir de una decisión libre de la persona; se alienta entonces el individualismo y se trata de proteger aspectos concomitantes que puede traer el embarazo en una mujer. Si adoptamos esta postura, siempre en el marco de una pareja que "indeseadamente" se encuentra con la realidad de ser padres, estamos elevando valores transitorios e inferiores a la vida. Estos valores pueden ser la libertad, la estética, la salud, la dignidad de una mujer. Esta dicho que la estética y la salud pueden recuperarse luego de dar a luz; en cuanto a la libertad y la dignidad se retoman tras nueve meses, y en última instancia existe la posibilidad de dar la adopción. Ahora bien, estos últimos valores, no se recuperan jamás cuando la opción que se elige es el aborto. Además no hay ecuación posible que pueda establecerse entre los nueve meses que pudiera sufrir una madre y toda una vida entera que esta por venir. LA VIDA. Para la humanidad, la vida es lo más preciado que se puede tener. Es el medio principal que nos permite realizar todas nuestras metas y deseos. ¿Qué seríamos nosotros si nos hubieran abortado?; ¿si nuestras madres hubieran sido egoístas, hubieran preferido la "dignidad", "la estética" o la "libertad"?. Debemos alentar el amor. Respetar la vida de los demás y ser responsables de nuestros actos. Nosotros somos productos de una decisión de nuestros padres, que eligieron dar vida y respetarla. Esta afirmación escapa a toda concepción moral y religiosa. Es cuestión de sentido común. ¿DEFENDER LA VIDA?. Muchas personas, sea de manera individual o asociada, repudian el aborto y a las madres que lo hacen. Se ponen en contra de una legislación que lo permita. Defienden la vida de aquellos que están por nacer. Pero el aborto es una realidad. Y las muertes ocurren. No solo la de aquellos indefensos, sino también la de las madres mismas. Presentamos el siguiente informe realizado en Argentina: "Las complicaciones derivadas de abortos clandestinos son la
principal causa de muerte materna en al menos seis provincias argentina, de acuerdo con
una estadística del Ministerio de Salud. "Últimamente se ha desatado de nuevo la controversia sobre la
educación sexual en los colegios. Hace dos años una Ley Nacional de Salud Sexual y
Procreación Responsable (así se la llamaba) ha prescripto que en los colegios debía
impartirse instrucción sobre este tema tan delicado. Al parece esa iniciativa fue
insuficiente. Por tanto, queda concluir que con relación a los casos que se presentan, el Estado o las asociaciones sean o no religiosas, deberían brindar apoyo suficiente, como para alentar la vida tanto de la madre como de la persona por nacer, que se encuentran en un plano igualdad. En cuanto a la actividad preventiva, que debe encararse para el futuro, considero adecuado y correcto, el hecho de educar en la castidad . No podemos negar que en la realidad muchos de los casos de aborto ocurren por embarazos no deseados, producto de relaciones sexuales que se producen antes del matrimonio, con personas con las que no se mantiene un vinculo estable, o al menos, con la que no se tiene un proyecto a futuro. En Africa, la propuesta de la castidad se ha empleado, para disminuir los casos de S.I.D.A, lo cual ha encontrado resultados positivos. Eso, si, para embarcarse en este proyecto de enseñanza, debe empezarse por buscarse un cambio desde los sectores que tienen más influencia en la población, como los medios de comunicación, que tanto repercuten en los comportamientos de las sociedades.
CASOS EXTREMOS. Que un caso sea extremo, no quiere decir que no sea frecuente. Por ello, todos los argumento de análisis que venimos utilizando, se alteran cuando nos referimos a embarazos en que: la madre corre peligro de morir; es producto de una violación, o el bebe es anencefalico. Empezaremos analizando los últimos dos casos. Al respecto se han presentado opiniones contrapuestas y se han dado situaciones en la justicia argentina que invitan a la polémica. Raúl Alfonsin, ex presidente de la Argentina, se proclamó a favor del aborto en estos casos, durante las Jornadas sobre los diez años de la reforma de la Constitución Nacional, llevada a cabo en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, en agosto de este año. Por otra parte la Corte Suprema de Justicia argentina, resolvió en el año 2001, en el caso T.S y por voto mayoritario, la constitucionalidad para practicar un aborto a un niño que era anencefalico (imperfección en la formación del tubo neural que impide el desarrollo del sistema nervioso central, provocando la muerte a las pocas horas de haber nacido; solo puede mantenerse con vida en el seno materno) adelantando el parto, inclinándose por la protección de la salud psicológica de la madre. No obstante en este caso, adoptamos la opinión disidente del juez Nazareno que sostuvo que un bebe anencefalico sigue siendo una persona, de la cual tenemos conocimiento del momento en que va a morir, lo cual no es justificante para acortar su plazo de vida, adelantando el parto. Mientras hay vida, se la debe respetar. En cuanto al embarazo proveniente de una violación, la cuestión se torna más comprometida, pues implica ponerse en el lugar de la mujer, algo que pocas veces suele hacerse. En nuestra consideración, es loable que esa futura madre opte por la vida, más allá que luego desee dar en adopción al bebe. Pero este caso no debiera regularse prohibitivamente por la legislación de los países (si bien el código penal argentino, según algunas interpretaciones, permite el aborto en tales situaciones), debiendo quedar reservada para la moral de cada persona. Creemos que debe trabajarse en ese punto: crear la conciencia de la vida, como el bien supremo al que no debe renunciarse jamás. Ahora bien, en el caso de la madre que corre peligro de morir a causa de su embarazo, suele estarse a favor de su vida. En este caso nos encontramos frente a dos bienes de igual jerarquía. Por ello creemos nosotros también, que debe abrirse un espacio amplio para la decisión de la mujer, ya que no es posible imponerle respetar una vida a cambio de la suya propia.
ABORTO Y RELIGIÓN. Dice el catecismo: "La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción"(2270). "Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. El aborto directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral"(2271). "La cooperación formal a todo aborto constituye una falta grave. La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. Con esto la Iglesia no pretende reducir el ámbito de misericordia; lo que hace es manifestar la gravedad del crimen cometido"(2272). "El derecho inalienable de todo individuo humano inocente a la vida constituye un elemento constitutivo de la sociedad civil y su legislación: los derechos inalienables de las personas deben ser reconocidos y respetados por parte de la sociedad civil y de la autoridad política"(2273).
LA CRUELDAD GRÁFICA.
CONCLUSIONES. Traer vida al mundo es una de las cosas más maravillosas. Sin embargo, a veces esta afirmación puede estar opacada por ciertas circunstancias propias o ajenas a los padres. Ser-Creyente puso de manifiesto su posición de llegar virgen al matrimonio, lo cual implica una mayor previsión a la hora de concebir un hijo. Más allá de eso, la realidad indica que muchos embarazos no son previstos, surgen de relaciones ocasionales o en condiciones de extrema pobreza y marginalidad. Estas condiciones suelen aparecer en forma alternativa o concurrente. En estos casos, debemos luchar por defender la vida, no como el producto del cumplimiento de ley civil, sino de la ley divina, moral y del sentido común. A fin de cuentas, para aquellos que aun ante la experiencia de traer un hijo al mundo, no tuvieran la voluntad de criarlo, existe el camino de la adopción, al que acuden padres que están imposibilitados de poder concebir. De una forma u otra, para los que son creyentes y para los que no lo son, la consigna debe ser el respeto a la vida. Ese respeto que todos recibimos de nuestros padres. Tener la conciencia completa de lo que significa esto y obrar en consecuencia, excede cualquier disposición legal y constitucional.
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| *Por Ignacio Lovage, reeditado diciembre de 2005. |
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